Fan de los fotoprotectores en stick
"Compré este stick para llevarlo siempre en el bolso y hacer retoques cuando estamos fuera, sobretodo en viajes o excursiones. Después de usarlo varias veces puedo decir que me parece un formato muy práctico e interesante. Lo utilizo principalmente en pómulos, orejas, nariz y labios, que son las zonas que más se queman, y es muy cómodo porque no hace falta mancharse las manos para reaplicar. Se desliza bien sobre la piel y no deja rastro blanco. También me ha gustado que no tenga perfume, ya que tengo la piel sensible y no me ha dado ninguna reacción. Cabe en cualquier bolso o mochila y siempre lo llevamos encima para reaplicar protección sin complicarnos; la única pega que le pongo es que se gasta bastante rápido."